La newsletter es una gran herramienta de fidelización, la cual permite mantener informado a los clientes de todas las novedades referentes al negocio. Para obtener el rendimiento deseado de esta herramienta debemos plantear a la perfección el diseño, el contenido y su envío; ya que en caso de no plantear de forma adecuada la newsletter puede dañar la imagen de la empresa. Para ello hemos recogido 5 aspectos claves para redactar correctamente una newsletter.

En primer lugar, a la hora de redactar una newsletter debemos incluir solamente información útil para los clientes. Una vez, hemos captado la atención de los clientes, debemos asegurarnos de mantenerla, para ello trataremos de eliminar todo el contenido que no esté relacionado con la actividad de la empresa y nos centraremos en ofrecer información de calidad, como, por ejemplo: nuevos servicios que ofrezca la compañía o promociones y descuentos.

En segundo lugar, es importante no descuidar el diseño de la newsletter, ya que el diseño ayudará a captar la atención de los destinatarios. De poco nos servirá ofrecer un contenido de calidad que invite a su lectura. Por otro lado, el diseño de todas las newsletter tiene que guardar cierto parecido entre ellas, de este modo será más fácil para el lector asociar la información con nuestra empresa. Por esta razón es aconsejable la creación y el uso de una plantilla a la hora de redactar.

Otro aspecto muy importante de las newsletter es la brevedad. El lector, seguramente, no dedicará mucho tiempo a leer una newsletter si es muy extensa, por este motivo será mejor decidir qué información es la imprescindible para el anuncio y no extender el texto con información irrelevante.

Cabe destacar la importancia de ofrecer información exclusiva, la cual el cliente no pueda encontrar en las redes sociales o la página web oficial de la empresa. De este modo el cliente cada vez que lea la newsletter descubrirá aspectos de la compañía que desconocía, lo que favorecerá una subscripción activa por parte del lector.

Por último, una vez tengamos escrita la newsletter teniendo en cuenta todos los puntos anteriores, deberemos planificar el sistema de envío de la misma. El mejor sistema es fijar un plazo de tiempo entre envío y envío para no agobiar al receptor de la información. Los plazos ideales son los semanales o bien los mensuales, dependiendo del volumen y la cantidad de contenido que tengamos para compartir.