Hoy en día, no sorprende a nadie el hecho de que la tecnología avanza a pasos de gigante. En los últimos años, la tecnología ha sido la responsable de numerosos cambios en todo nuestro entorno. Esto se debe principalmente a su capacidad para resolutiva y eficacia, ya que gracias a estos avances tecnológicos hemos sido capaces de lograr metas que no hubieran sido posibles sin su ayuda.

Debido al rápido crecimiento del número de envíos diarios que se realizan en todo el mundo, el sector logístico ha tenido que apoyarse en la tecnología para poder dar respuesta a la gran demanda que existe. Por este motivo, hoy hablaremos sobre una de las últimas novedades: los camiones autónomos.

¿En qué fase se encuentran los camiones autónomos?

Los camiones autónomos, si bien es cierto que aún están en fase de desarrollo, ya hay empresas como Volvo, Tesla y Daimler que ya han desarrollado su modelo y actualmente están testando su funcionamiento.

El principal objetivo que persiguen estas empresas mediante el desarrollo de estos vehículos es lograr que el transporte de carga sea más seguro, más económico y más eficiente. Por lo tanto, no cabe duda de que, si esta tendencia se acaba perfeccionando e implantando, los vehículos autónomos se convertirán en un activo fundamental para las grandes empresas del sector del transporte.

Sin embargo, este objetivo no es fácil de cumplir ya que, debido a las políticas y regulaciones de cada país han tenido que desarrollar distintos sistemas de automatización para que estos vehículos puedan ajustarse a la normativa. También, es necesario destacar que hay países en los que, de momento, no se permite el uso de vehículos autónomos.

Grados de autonomía para los camiones autónomos

Cuando hablamos de vehículos autónomos debemos tener en cuenta que existen diferentes grados de automatización, por lo que no todos los vehículos autónomos tienen porque ser vehículos total y completamente independientes. Los vehículos autónomos pueden tener desde algunas características automatizadas hasta ser totalmente automáticos y no depender se ningún tipo de intervención humana.

A continuación, revisaremos los principales grados de autonomía para los vehículos que existen:

  • Asistencia al conductor: consiste en establecer y fijar una velocidad fija de forma automática. Es un sistema parecido al control de crucero.
  • Automatización parcial: en este grado el propio vehículo es el encargado de llevar la dirección, así como de la aceleración y la desaceleración, aunque el conductor siempre estará presente tomar el control del vehículo cuando la situación lo requiera.
  • Automatización condicional: en este punto, el vehículo tiene todas las funciones críticas de seguridad automatizadas, aunque el conductor estará presente para tomar el mando del vehículo en ciertas condiciones de tránsito.
  • Alta automatización: el vehículo tiene autonomía para realizar las funciones críticas de seguridad y la conducción por carretera por completo. Sin embargo, es imprescindible que el conductor esté en cabina para supervisar el correcto funcionamiento del vehículo.
  • Automatización completa: en este último grado, no es necesaria la presencia de un humano a bordo del vehículo, ya que se espera que el vehículo tenga un la misma autonomía y capacidad resolutiva que una persona ante cualquier escenario.

Como hemos podido observar a lo largo de esta entrada, no estamos tan lejos de lograr vehículos con un sistema de automatización completa. Estos camiones autónomos ayudarán a mejorar la seguridad vial y de los propios conductores gracias a los sistemas anticolisiones, los controles de estabilidad o las advertencias de abandono de carril que incorporan estos vehículos.