Para mantener la posición dentro de un mercado, hay una serie de factores esenciales a tener en cuenta como son el precio y la calidad del producto o servicio que se ofrece. Estos dos factores no son siempre suficiente, ya que a veces debemos solventar algunos problemas causados por una deficiencia, como podrían ser: quejas de los clientes, una mala reputación de la empresa en el mercado o tener una plantilla poco motivada entre otros.

Para evitar estos problemas debemos analizar y aplicar una mejora de los procesos mediante los siguientes cinco pasos.

En primer, deberemos identificar aquellos procesos que requieren una mejora. En segundo lugar, se realizará un análisis de los procesos con la finalidad de averiguar qué problemas existen en cada proceso.

Antes de pasar a un rediseño de los procesos deberemos hacer participe a todos los miembros de la empresa, para que éstos propongan ideas y alternativas para resolver los problemas existentes.

Una vez llegado al consenso y tener definida la solución llegaremos al cuarto paso con su implementación y comunicación de todos los cambios a nuestra plantilla.

Por último, para asegurar el buen funcionamiento de los procesos nuevamente implantados, deberemos realizar un seguimiento y una revisión de éstos para poder acabar de perfeccionar todos los cambios recientemente efectuados.