Actualmente, mantener un control sobre las operaciones y garantizar el funcionamiento óptimo de las diferentes áreas de una empresa son tareas imprescindibles. En el sector de la logística es imprescindible organizar las operaciones de una empresa y sus departamentos para poder dar una respuesta rápida y eficiente a las necesidades de los clientes.

Analizar la evolución de los resultados mensuales de una compañía ayudará a detectar los problemas que puedan surgir en cualquier área y tomar decisiones concretas para solventar los fallos. Además, analizar los resultados ayuda a los directivos en el proceso de toma de decisiones, ya que ayuda a organizar y visualizar los objetivos de la compañía a corto plazo.

Para el análisis de los resultados existen diversos softwares especializados, aunque también se puede realizar el seguimiento con las hojas de cálculo del Excel. Para empezar a analizar resultados antes se deberá recoger los datos de mayor relevancia. Para ello, el primer paso es definir los KPI que se medirán y controlarán. Los KPI que se utilicen deben estar adaptados a cada área o departamento, ya que el uso de varios KPI globales para toda la compañía no ayudará a detectar fallos en los procesos. Por ejemplo, para el departamento logístico se puede medir la cantidad de pedidos que han sido retornados o la cantidad de entregas en las que el producto ha llegado en mal estado.

El segundo paso, consiste en fijar los objetivos y los valores óptimos que se quiera alcanzar para cada KPI. Los objetivos que se fijen deben ser siempre realistas, claros y medibles para poder comprobar si las decisiones que se toman ayudan a mejorar los resultados o, por lo contrario, los empeoran.

Finalmente, el tercer y último paso consiste en ir anotando los valores que se obtengan para cada KPI mensualmente. Este último paso, permite analizar la evolución de las actividades y controlar si las decisiones que toman la directiva generan el impacto deseado, acercándose a los valores objetivos, delimitados anteriormente. También, el análisis de los valores permite detectar que departamentos despuntan, y si hay algún departamento que requiera de algún cambio o alguna adaptación para potenciar su actividad.