Actualmente, la elaboración de un diagrama organizativo es indispensable para las empresas. Estos diagramas permiten a las compañías agilizar sus actividades y tener un mayor control sobre las tareas que éstas realizan.

Los diagramas de flujos son representaciones gráficas en forma de esquema que comprenden todas las fases y actividades que se requieren para llevar a cabo un proceso. Los diagramas de flujos deben especificar todas las tareas a realizar y el orden a seguir para cumplir óptimamente la actividad. Esta herramienta otorga a las empresas un mayor control sobre los procesos y las tareas que se realizan ya que, permite analizar estos procesos paso a paso y de forma estructurada.

Para la elaboración de un diagrama, hay que tener en cuenta el hecho que éste debe contener todas las tareas que hay que seguir para realizar un proceso, de principio a fin, ordenadas cronológicamente. Además, las tareas deben estar representadas de forma esquemática y unidas por líneas. También, pueden incluirse símbolos que detallen la realización de alguna tarea específica y que facilite la comprensión del diagrama.

Los pasos a seguir para su elaboración son los siguientes: en primer lugar, se debe recolectar la información necesaria relacionada con el proceso, identificando las tareas clave del proceso y averiguar como se relacionan entre ellas. En segundo lugar, se deberá determinar que tipo de diagrama se va a utilizar, pudiendo ser de primer nivel si solamente se destacan los procesos principales; de segundo nivel si además se añaden los procesos complementarios o el diagrama de ejecución, el cual añade información complementaria como quien es el encargado de cada una de las tareas. Finalmente, el último paso, consiste en diseñar el gráfico añadiendo la información más relevante de forma ordenada y clara.