Los Key Perfomance Indicators (KPIs) de ventas, son ratios que indican el rendimiento y la productividad que se obtiene de la estrategia de ventas fijada por una empresa. Los KPIs permiten cuantificar y medir los resultados alcanzados por la empresa poniéndolos en relación con los objetivos estratégicos previamente establecido, también permiten calcular la productividad de todos los procesos llevados a cabo por los trabajadores encargados de las ventas.

Los KPIs, al mismo tiempo, nos permiten conocer en que fase del proceso existe algún fallo, para poder solventarlo y de este modo devenir más competitivos.

Algunos de los KPIs más usados a la hora de valorar los objetivos de ventas son los siguientes:

  1. Ventas por día: este indicador nos muestra la cantidad de ingresos que genera un vendedor en un día de trabajo.
  2. Artículos por cliente: este indicador pone en conocimiento a la empresa sobre la cantidad de productos que compra de media un consumidor y por lo tanto, la media de productos que vende un trabajador a un cliente concreto.
  3. Fidelidad del cliente: este KPI permite conocer el número de veces que un mismo cliente compra y la frecuencia en la que lo hace.
  4. Precio promedio de los artículos: este indicador mide la fluctuación de los precios de un artículo y los compara con los de sus competidores.