Algunas asocaciones de transportistas, como Fegatramer, consideran precipitada la puesta en marcha de la nueva normativa francesa sobre el salario mínimo, prevista para el próximo 1 de julio, y por lo tanto, ha solicitado su aplazamiento.

La Federación Gallega de Transportes, Fegatramer, se ha unido a otras organizaciones del sector del transporte por carretera en la reclamación a Francia en contra de la “Ley Macron”. Dicha Ley obligará, a partir del mes de julio, a que las empresas transportistas extranjeras que operan en el país galo acrediten que sus conductores profesionales perciben, al menos, el salario mínimo interprofesional francés, establecido en 1.457,52 euros mensuales.

Fegatramer cree que los requisitos fundamentales para el cumplimiento de la nueva normativa francesa no son claros ni están disponibles a sólo dos semanas para que la ley entre en vigor, por lo que las empresas de transporte de mercancías por carretera internacional, actualmente, carecen de una información práctica para cumplirla.

A partir del 1 de julio, los vehículos de transportistas que circulen por Francia deberán llevar a bordo, además de una copia del contrato de trabajo (en español) la “Certificación de Desplazamiento”. Este documento deberá estar en el vehículo en papel y deberá haber otra copia en la empresa a disposición de las autoridades.