Para intentar obtener el máximo rendimiento de nuestras operaciones es muy importante tener en cuenta muchos factores. Uno de los factores más importantes es el hecho de elegir el palet adecuado para cada actividad. La elección dependerá de la actividad industrial que queramos llevar a cabo.

Primero de todo, debemos conocer que hay dos tipos de palets los Heavy Duty y los one-way, o dicho de forma más simple, palets pesados o palets ligeros.

El palet Heavy Duty esta diseñado para soportar altas cargas y tienen una vida útil mucho más larga, ya que son 100% reciclables. Otro aspecto positivo de este tipo de palets es que son reparables, por lo que no hará falta remplazar la unidad entera en caso de que sufra algún desperfecto. Este tipo de palets se usa principalmente en sectores industriales como el farmacéutico, el químico, el automovilístico y el de la alimentación entre otros.

Por otro lado, los palets ligeros son los recomendados para la exportación de cualquier tipo de producto, para el transporte y para el almacenaje de mercancías, ya que en este tipo de operaciones el palet no va a ser recuperado o por el factor €/Kg en el transporte.

Este último tipo de palets, permite mejorar la eficiencia en los costes logísticos y de almacenamiento, y el refuerzo metálico favorece su comportamiento en rack con altas cargas.