Entendemos el concepto de objetivos específicos como aquéllos objetivos que pueden ser operacionalizados con menos dificultad y son fácilmente evaluables. Estos deben corresponder a los efectos que se esperan conseguir en el proyecto.

Para asegurarnos de que hemos alcanzado óptimamente un objetivo contamos con la ayuda de los marcadores de rendimiento. Estos marcadores nos permitirán impulsar la optimización de la cadena de suministros y mejorar el rendimiento de esta. Todos estos elementos podemos aplicarlos al área de los pedidos y entregas para perfeccionarla en todos los aspectos.

Dentro de esta área debemos estudiar todas las variables y representarlas con un indicador relacionado con los objetivos específicos que queramos alcanzar, a través del benchmarking.

Cuando pensamos en entregas los principales objetivos que nos vienen a la cabeza son entregar el pedido a tiempo y dentro del plazo establecido. En segundo lugar entregar al cliente el pedido completo y con la garantía de entrega sin daños ni deterioros. También debemos presentar las facturas y la documentación que se requiera en caso.

Estaremos todos de acuerdo que el objetivo de la entrega es la satisfacción del cliente, pero si trabajamos los objetivos específicos por separado podremos lograr un mayor ajuste de los posibles errores que estemos cometiendo.