Desde el Ministerio de Fomento se han presentado a las diversas organizaciones dedicadas al transporte el Plan Nacional de Inspección para el próximo año 2017. En él, aparte de regular toda la actividad referente al transporte por carretera, se pone de manifiesto el aumento de la economía sumergida y la competencia desleal. Como consecuencia del crecimiento de estos dos fenómenos, desde el Gobierno se ha activado un Plan para reforzar las medidas de control para acabar con las conductas inmorales.

El Plan Nacional de Inspección, tiene por objetivo priorizar el control del dumping social, el cual se produce debido al proceso de deslocalización que están llevando a cabo grandes empresas del sector del transporte hacía otros países de la Unión Europea. Esta medida, ya se implanto en el 2016, aunque para este año se prevé una intensificación. Para ello, el nuevo Plan incorporará las siguientes medidas:

En primer lugar, se intensificarán los controles sobre los tiempos de conducción y de los descansos sobre todos los vehículos de transporte que estén obligados a llevar tacógrafo, ya que por ley, el Gobierno español tiene la obligación a revisar las jornadas de trabajo de los conductores profesionales. Al mismo tiempo, también aumentarán los controles para detectar posibles manipulaciones fraudulentas sobre los tacógrafos y/o los limitadores de velocidad. Todas las alteraciones y manipulaciones indebidas a dichos dispositivos conllevarán una sanción económica para la empresa y para el conductor del vehículo por más de 500€.

En segundo lugar, también se intensificarán los controles sobre el posible uso fraudulento que supuestamente se está llevando sobre el uso de los certificados que autorizan a realizar ciertas actividades a algunas empresas de transporte.

También se prestará especial atención a controlar el exceso de peso de larga duración. Para ello la Administración del estado contará con la colaboración de las autoridades y administraciones autonómicas; así como la inspección sobre los cursos de formación CAP .

Finalmente, los controles se extenderán a la vigilancia del uso indebido de los vehículos agrícolas para el transporte público, ya que este echo viola el principio de competencia desleal.