En cualquier estrategia empresarial, podemos  encontrarnos con los KPI (indicadores claves de rendimiento), elementos imprescindibles para registrar y monitorizar las operaciones, procesos y actividades que lleva a cabo una empresa.

Entendemos los KPI, como mediciones y valores, de caracter financiero o no, utilizados para cuantificar el grado de cumplimiento de los objetivos, y por lo tanto; analizar la situación actual de una compañía para poder tomar las decisiones más acertadas de cara al futuro y corregir los procesos erróneos o innecesarios.

Los KPI suelen indicar el progreso de un aspecto en concreto. Para cononcer el rendimiento de una empresa a nivel global, deberemos contar con KPI’s en las diversas áreas de la compañía (ventas, compras, logística, servicio al cliente…). La información que obtengamos de los KPI debe ser específica, medible, alcanzable, relevante y temporal.

Estos indicadores principalemente suelen usarse en el área de ventas, ya que los resultados que ésta obtenga tendrán una gran influéncia directa en el desarrollo de la organización. Principalmente, suelen usarse 5 KPI’s destinados a registrar la perspectiva y visión que tienen los clientes sobre la empresa. En segundo luegar, se analiza la perspectiva financiera en todas las operaciones comerciales que realiza la empresa. A continuación, se fijan en contabilizar el crecimiento de la cartera de cleintes y en la explotación comercial que se tiene sobre cada uno de ellos. Por último, se revisan los procesos internos que intervienen en cada venta como: los costes, las pérdidas o los stocks entre otros.

Es por eso, que los indicadores claves en este departamento se centran en la monitorización de los siguientes procesos:

  1. El grado de satisfacción del cliente
  2. El cumplimiento de los objetivos de venta
  3. Los niveles de facturación
  4. La motivación y el compromiso de los equipos humanos
  5. La capacidad de respuesta ante puntas de demanda