A lo largo de los últimos años, el transporte aéreo de mercancías se ha popularizado e incrementado de forma exponencial. En Europa el registro de volúmenes de carga y el tráfico aéreo confirman la evolución positiva de esta actividad.

El transporte aéreo ha crecido tan rápido debido a las exigencias de los clientes. Estos, cada vez más, demandan a las empresas una mayor rapidez en las entregas. Además, con el auge de la globalización las entregas se realizan a distancias mayores. El transporte aéreo permite cubrir las necesidades de los clientes y superar las barreras, tanto geográficas como temporales.

Todos estos factores han causado que las empresas dedicadas al sector de la logística inviertan más recursos en mejorar su oferta respecto a este tipo de transporte. Aun así, el transporte aéreo de mercancías tiene que mejorar ciertos aspectos para mejorar el rendimiento que ha ofrecido durante los últimos años.

La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (ATAI), durante el 2017, ha realizado varios estudios para determinar los principales factores a mejorar, con el objetivo de seguir incrementando la evolución positiva del transporte aéreo.

Uno de los principales aspectos a mejorar es el flujo de comercio y el uso de un lenguaje digital común, ya que todo esto supondría una mejora en las relaciones y conexiones, reduciendo los tiempos de espera como consecuencia.  Mejorando estos aspectos el transporte de mercancías aéreo podría adaptarse mejor al comercio electrónico. El e-commerce está creciendo exponencialmente durante los últimos años, si el transporte de mercancías aéreo mejorará la rapidez y rebajará su coste, se convertiría en un gran medio de distribución.

Finalmente, el transporte aéreo de mercancías presenta algunos inconvenientes a la hora de transportar algunos productos concretos. Los problemas que este medio de transporte presenta son, principalmente, la imposibilidad de trackear una unidad de forma individual entre toda la mercancía y la temperatura, junto con las condiciones ambientales a las que hay que exponer la mercancía. Esto provoca que muchas empresas dedicadas a la logística deban adquirir certificados y sellos de calidad que las acrediten y reconozcan sus buenas prácticas en este tipo de transporte.