La semana pasada hablábamos acerca de los despachos de aduanas y los pasos que se requieren para llevar a cabo operaciones de exportación e importación. Sin embargo, en las operaciones de comercio internacional encontramos otros conceptos a tener en cuenta, uno de ellos son la zona de libre comercio o la las free trade zones en inglés. A lo largo de esta entrada comentaremos que son las zonas de libre comercio en el sector de la logística y explicaremos las principales ventajas que nos ofrecen estos territorios.

zona de libre comercio

Zona de libre comercio: ¿Qué son?

Antes de pasar a revisar las ventajas y beneficios que aportan las zonas de libre comercio definiremos ese concepto y comentaremos su funcionamiento.

Definimos una zona de libre comercio como un territorio dentro de un país, generalmente situado en zonas de poca población, donde algunas barreras comerciales como pueden ser los aranceles e impuestos están exentos o son reducidos. Estas zonas declaradas como zona de libre comercio son consideradas a nivel legal como una extensión del espacio aduanero y, por lo tanto, esto permite la reducción de ciertos aranceles e impuestos.

¿A quién se dirigen?

El principal objetivo que se persigue con la declaración de zonas de libre comercio y de favorecer las condiciones tributarias a sus usuarios es el de potenciar el comercio internacional en un territorio concreto. La reducción de los tipos impositivos, junto a la posible eliminación de algunas barreras burocráticas aumentan el atractivo de esa zona, por lo que generalmente se incrementa el volumen de operaciones internacionales y crecen las inversiones de capital extranjero.

Tras conocer el objetivo de estas zonas, podemos apreciar que las zonas de libre comercio van desinadas a todas aquellas compañías que llevan a cabo operaciones de exportación e importación de mercancías. En algunos casos, también pueden ser utilizadas por particulares que realicen alguna de las operaciones mencionadas anteriormente. Aunque estas zonas también puedan ser utilizadas por particulares, están pensadas para empresas, ya que los beneficios de las free trade zones se reflejan en las operaciones comerciales entre empresas de la Unión Europea y países de una tercera zona, no obstante, también pueden utilizarse para operaciones comerciales entre diferentes países de otros continentes.

Funcionamiento de las zonas de libre comercio

Los beneficios que aporta la zona de libre comercio a sus usuarios residen en el funcionamiento de las mismas y las ventajas que aportas estas zonas respecto a otras alternativas. Por lo tanto, los beneficios que se obtenga dependerá en función de la operación que estemos realizando.

En las importaciones no se aplicarán los aranceles sobre la mercancía bajo ningún concepto, ni por la entrada de la misma ni por su permanencia en el punto. Además, tampoco se aplican exacciones reguladoras agrícolas, el IVA ni impuestos especiales sobre algunos productos como el tabaco o las bebidas alcohólicas. Por último, una de los beneficios más destacados para el importador será la posibilidad que se le ofrece para atrasar el pago de estos impuestos.

En el caso de las exportaciones las mercancías que circulen dentro de la Unión Europea o dentro de un mismo país pueden acogerse a beneficios como la exención del IVA y el pago de restituciones.

A modo de resumen, podemos concluir que las zonas de libre comercio son territorios con aplicaciones fiscales y tributarias favorables para los agentes que intervienen en operaciones de exportación e importación. Estas zonas ofrecen a sus usuarios unas mejores condiciones para llevar a cabo operaciones de comercio internacional, como pueden ser la no aplicación de aranceles, la exención de impuestos o la posibilidad de atrasar el pago de los impuestos. Todas estas medidas se aplican con un único objetivo, el cual consiste en fomentar y potenciar el intercambio internacional de mercancías en un territorio.