La cadena de suministros es uno de los conjuntos de procesos más complejos al que se enfrentan la gran mayoría de empresas. La coordinación de la cadena de suministros es una de las operaciones que requieren de un mayor control y un alto grado de coordinación entre los diferentes miembros que participan. Esto se debe al elevado número de proveedores y miembros que intervienen a lo largo del proceso y que, además, suelen estar ubicados en diferentes partes del mundo. Una mala gestión de los procesos o la falta de comunicación entre los diferentes actores pueden dar lugar a una interrupción del proceso, lo que se puede llegar a traducir en grandes pérdidas para las empresas.

Debido a la gran cantidad de miembros interventores y de operaciones que se coordinan al mismo tiempo, es muy difícil llegar a identificar el responsable de cualquier fallo en cualquier punto de la cadena. Es por este motivo que las empresas dedicadas al sector logístico deben elaborar un minucioso análisis de todas las operaciones que se van realizando y/o se realizarán a lo largo de la cadena de suministros para poder identificar el origen y la causa que ha provocado la interrupción. De lo contrario, si la empresa no es capaz de identificar el fallo y a sus responsables, la cadena se verá interrumpida de forma constante conjuntamente con el funcionamiento de la compañía, lo cual entendemos como un descenso de la productividad y de los ingresos.

 

¿Cómo analizamos la cadena de suministros?

Una de las principales tareas de los operadores logísticos y los responsables de las actividades relacionadas con la logística de cualquier empresa será analizar detalladamente todos los procesos de la cadena de suministros. Este análisis deberá realizarse por partes, con el objetivo de identificar procesos o intermediarios que puedan omitirse, garantizar el correcto funcionamiento de cada uno de los interventores y tomar medidas correctoras ante las acciones que no se estén llevando a cabo correctamente. Como ya hemos comentado anteriormente, un mínimo fallo en la cadena de suministros, el hecho de realizar un proceso omisible o contar con un proveedor reemplazable supondrá para la compañía una reducción de la eficiencia, un aumento de los costos y un aumento de la aparición de riesgos.

Dicho esto, pasaremos a comentar los diferentes pasos que debemos seguir a la hora de analizar la cadena de suministro:

El primer paso que debemos es mapear la cadena de suministro, lo que implica la identificación de todos los individuos, organizaciones, operaciones y recursos que intervienen a lo largo del proceso, para posteriormente representarlos en un diagrama de flujo. Este diagrama permitirá ver de forma rápida y sencilla todos los elementos interventores y, por lo tanto, obtendremos una visión general de cómo interactúan los elementos entre sí.

En segundo lugar, debemos asociar los movimientos económicos que se correspondan con cada uno de los elementos que intervienen a lo largo de la cadena, es decir, debemos cuantificar económicamente las actividades que realiza cada miembro de la cadena y como esta actividad contribuye al flujo del proceso. Esto permitirá descubrir la importancia de cada uno de los elementos que intervienen en términos de productividad.

Para que el análisis sea completo en cuanto a información, deberemos recopilar todos los datos posibles sobre cada uno de los diferentes elementos que intervienen a lo largo de la cadena de suministro. La obtención de datos requiere de una exhaustiva investigación y de métodos para poder clasificar y ordenar los datos recopilados. Una vez recopilados todos los datos, deberemos transformar estos datos en información relevante para la toma de decisiones. Para ello, podremos contar con el soporte de hojas de cálculo como el Excel o de software especializado en el análisis de datos. Con estas herramientas, seremos capaces de obtener la información necesaria y establecer una base de criterios que deberán ser cumplidos por cada uno de los agentes en las distintas fases de la cadena.

Finalmente, con los criterios definidos deberemos comprobar que los agentes que intervienen cumplen los requisitos y objetivos establecidos. Todos aquellos elementos que no se ajusten a los parámetros fijados estarán rindiendo por debajo de lo esperado y, por lo tanto, pueden ser posibles causantes de la interrupción del proceso de la cadena de suministros. Con el origen y las causas de la interrupción identificado ya podremos proceder a plantear nuevas estrategias y posibles soluciones a los diferentes problemas.